SUSE Studio, tu distro a medida

El nuevo servicio de Novell permite crear una distribución Linux a medida a partir de la base de productos como openSUSE, SLED 10 o SLED 11. Una solución ideal para empresas que quieran implantar Linux con todo a su gusto. La interfaz web de creación de la distribución abarca todos los pasos, desde la selección básica de paquetes hasta la configuración del fondo de escritorio o el logo de nuestra distribución, pasando por el establecimiento de una licencia EULA propia. Una idea prodigiosa de Novell ejecutada casi a la perfección.

Opciones. Es lo que siempre han ofrecido Linux y el Open Source. No es que necesitemos muchas distribuciones más en el mundo: actualmente existen 628 distribuciones Linux en todo el mundo según los datos de DistroWatch, aunque también es cierto que según esos mismos datos sólo 312 se mantienen en activo. Así pues, ¿para qué queremos una distribución a medida?


Pues aunque parezca increíble, porque puede que ninguna de esas más de 300 distribuciones se ajusten del todo a nuestras necesidades. Esta idea es aún más relevante para las empresas de pequeño y gran tamaño, que pueden tener en SUSE Studio a un poderoso aliado a la hora de implantar una solución a la carta con los paquetes software que necesiten y que se ajusten específicamente a cada escenario.

Y lo cierto es que SUSE Studio es un servicio web que no tiene comparación. Aunque en este campo ya existían sistemas con “hágaselo usted mismo” como el que ofrece slax.org, la puesta en escena de Novell con este servicio es intachable.

SUSE Studio es un servicio web al que por el momento se accede a través de una invitación. Nosotros rellenamos el formulario y al día siguiente teníamos en nuestro buzón el mensaje de correo que nos animaba a probar el servicio, de modo que la concesión de invitaciones es muy rápida.

A partir de ahí basta con crear una cuenta de usuario -SUSE Studio aprovecha la potencia de OpenID, un estándar que ha tenido mala suerte a pesar de sus buenas intenciones-, tras lo cual podremos comenzar a crear nuestra distribución a medida.

Una base sólida

Uno de los primeros puntos que sorprenden en SUSE Studio es la claridad de la interfaz que nos permite, de una forma guiada y muy explícita, ir atravesando los distintos pasos necesarios para crear nuestra distribución (ellos prefieren usar el término appliance, dispositivo, en una traducción poco afortunada) desde el principio hasta el final.

El primero de esos pasos consiste en elegir la base sobre la cual construiremos el resto de la distribución. Y aquí SUSE Studio nos da a elegir entre tres grandes bases disponibles: openSUSE -la distribución comunitaria que triunfa en muchos escritorios-, SLED/SLES 10 y SLED/SLES 11. Es curioso que ofrezcan ambas versiones de SUSE Linux Enterprise Desktop y Server, y quizás deberían haber ofrecido tan sólo una de las ediciones, ya que eso puede llevar a confusión al usuario.

Dentro de cada uno de esos grandes grupos podremos además seleccionar una “distribución base” con unos componentes generales que definen buena parte de las preferencias de muchos usuarios, sobre todo en su orientación (escritorio, servidor) y en el entorno de escritorio o interfaz que se usará (GNOME, KDE 3, KDE 4, IceWM, e incluso un sistema mínimo sin interfaz gráfica y basada únicamente en un intérprete de comandos).

Tras elegir esa base, tan solo queda indicar si queremos una distribución de 32 o 64 bits, para luego definir el nombre de nuestra distribución a medida, que en nuestro caso hemos bautizado como Pruebix.

El software, esencial

A continuación llega el paso probablemente más tedioso en este servicio: la elección del software. Si no tenemos demasiadas necesidades podemos obviar esta etapa, pero la gracia de SUSE Studio precisamente reside en configurar una distribución a medida, y uno de los apartados más importantes para ello es la elección del software que llegará de serie con cada instalación.

La interfaz para añadir nuevos paquetes es excelente, y permite realizar búsquedas de paquetes, añadirlos rápidamente si sabemos sus nombres (por ejemplo, “mplayer”) o seleccionarlos a partir de las listas preconfiguradas que los engloban en áreas como gráficos, multimedia, o Internet.

Pero atención, ahí no acaba la cosa, porque en SUSE Studio podremos añadir cuantos repositorios se nos ocurran, aunque también disponemos de una gran lista de repositorios disponibles que podemos seleccionar para que se añadan automáticamente, algo que hará que la lista de paquetes disponibles crezca y que las listas de resultados de nuestras búsquedas sean más interesantes.

Un ejemplo, el mítico repositorio Packman, que contiene buena parte de los paquetes multimedia que solucionan todas las necesidades a la hora de reproducir ese tipo de contenidos.

Una distro a tu imagen y semejanza

Una vez completada la selección del software, el asistente web nos insta a pasar por el apartado de configuración, en el que existen distintas áreas como la personalización de la interfaz visual.

Es aquí donde por ejemplo podremos seleccionar un logo para nuestra distribución -nosotros hemos aprovechado el logo de MuyComputer- y un fondo de pantalla por defecto, un detalle que obviamente luego podremos cambiar una vez estemos trabajando con la distribución.

Un aspecto interesante de este apartado de configuración es la posibilidad de elegir nuestra propia licencia de uso para la distribución que estamos creando. Aunque estamos usando software libre y Open Source y por tanto hay que respetar la licencia GPL de los paquetes utilizados, podemos establecer ciertos términos adicionales, algo muy útil para las empresas que quieran asegurarse del buen uso de la distribución por parte de sus empleados.

La pestaña general también es relevante en este apartado, y nos permite seleccionar el idioma y zona horaria de la distribución, algo crítico sobre todo para tener el sistema operativo traducido a nuestro idioma. Es en esta sección donde también elegiremos el tipo de cortafuegos, la conectividad de red y, atención, la lista de usuarios y grupos que estarán predefinidos en el sistema, algo a lo que los administradores deben prestar especial atención.

El apartado de configuración se completa con secciones dedicadas a distribuciones servidoras (para configurar MySQL), al escritorio (qué usuario inicia sesión por defecto, y con qué programas nada más comenzar su sesión) y de almacenamiento y memoria (para imágenes destinadas a funcionar en máquinas virtuales).

Una última pestaña a la que quizás se le ha dado demasiada relevancia es la llamada “Overlay files“, que nos permite añadir ficheros a ciertos directorios, algo que puede ser útil para que los usuarios de la distro tengan ciertos documentos disponibles en sus directorios raíz (por ejemplo, ayudas extra para el manejo de esta distribución).

Genera la imagen de tu sistema operativo propio

El último apartado, Build, es el que está destinado a permitirnos generar la imagen de la distribución que estamos creando. SUSE Studio nos da la opción de crear cuatro tipos de imágenes: imagen de disco (formato RAW), imagen para un Live CD/DVD (ISO), imagen de máquina virtual para VMware (VMX) e imagen de máquina virtual para Xen (XEN).

Para muchos usuarios la opción obvia será la de la creación de un Live CD/DVD en formato ISO, y de hecho es la forma más sencilla de probar la distribución incluso en aplicaciones de virtualización como VMware, VirtualBox, KVM o Xen, pero también es cierto que las imágenes de VMware y Xen ya están totalmente preparadas para una ejecución inmediata y eso ahorra el proceso de instalación.

Elijamos la que elijamos, este es el proceso que realmente lleva más tiempo. Una vez pulsemos sobre el botón Build entraremos en la “cola de producción” de los servidores de Novell, que teóricamente acabarán la tarea de preparar la imagen de nuestra distribución en unos minutos. Sin embargo el éxito del servicio debe haber sorprendido a sus propios responsables, porque tuvimos que esperar varias horas a ver cómo la imagen estaba al fin disponible.

Probando, probando

Otra de las características destacables de este servicio es el hecho de que podremos probar nuestra distribución personalizada a través de la web antes incluso de tener que descargarla para instalarla o probarla en nuestra máquina. En SUSE Studio esa opción se denomina Testdrive, y funciona de forma ejemplar.

Como explica Nat Friedman, uno de los máximos responsables de este servicio, la posibilidad de ejecutar nuestra distribución remotamente y a través del navegador se debe al uso de la aplicación de virtualización KVM en los servidores de Novell. Nosotros podemos ver y trabajar sobre esa máquina virtual gracias a la tecnología Flash, que muestra en pantalla la conexión a la máquina virtual gracias a VNC.

El rendimiento del sistema a través del navegador es pobre para una sesión de trabajo normal, pero será suficiente para probar si todo lo que hemos configurado funciona como queríamos. Novell nos ofrece una hora completa de acceso remoto a esa máquina virtual, tras lo cual ya habremos podido decidir si todo va como esperábamos.

El coste que esa ejecución tiene para Novell (ancho de banda, espacio en servidores) no es demasiado alto -Friedman habla de unos 6 centavos de dólar por cada Testdrive– , pero aún así resulta destacable que una empresa nos ofrezca así estos valiosos recursos.

Si todo ha ido bien y la sesión de prueba ha funcionado como esperábamos, ya podremos descargar nuestra imagen para proceder a utilizarla de la forma adecuada -la ayuda de SUSE Studio a la hora de utilizar estos appliances es muy útil, tanto para Windows como para Linux– de modo que ese paso final es tan sencillo como casi todo el resto del proceso.

Conclusiones

Estamos ante un servicio que verdaderamente demuestra la versatilidad de la filosofía Open Source y del sistema operativo Linux, que se puede ajustar a cualquier necesidad con un par de clics y que gracias a SUSE Studio permitirá a usuarios finales y a empresas poder crear sus propias soluciones basadas en las de Novell.

Estas distribuciones personalizadas disponen luego de todas las opciones de una distribución convencional -gestión de paquetes, compilación de aplicaciones, etc- y en realidad son sistemas completamente válidos para usar en máquinas de producción, de modo que SUSE Studio podría convertirse en el mejor aliado de las empresas a la hora de crear soluciones Linux a medida para sus infraestructuras y sus empleados.

Sin duda, uno de los mejores servicios Open Source que hemos visto en toda la historia de este tipo de desarrollos. Enhorabuena a Novell y a los desarrolladores de SUSE Studio por una propuesta que, esperemos, podría contribuir muy mucho al impulso de Linux.


Por cierto, si alguien está interesado, Pruebix 0.0.1 está disponible en formato ISO (Live CD / Live USB, 444 Mbytes de tamaño).

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